Sobre nosotros y nuestra pedagogía

LinguFolio nace de una idea simple: la memoria de un profesor no debería perderse entre una clase y la siguiente.

La construimos dos: uno viene del mundo del producto; el otro, de años de aula enseñando español. Uno pone el cómo; el otro, el criterio.

Criterio pedagógico, no solo un modelo de lenguaje.

Detrás de LinguFolio hay un director académico, que ha definido qué se observa en cada clase y cómo se construye cada material: qué errores importan, cuándo toca avanzar y cuándo reforzar, cómo se arma una unidad. Nos apoyamos en la IA para ejecutar ese criterio; no se lo inventa.

El progreso, en nuestro idioma: el MCER.

Todo lo que LinguFolio registra (niveles, objetivos, avance) se describe con el Marco Común Europeo (A1–C2). No inventamos una escala nueva: usamos la que ya usas tú.

Lo construimos con profes, no solo para profes

Este proyecto empezó con nuestras propias clases de español. Después de cada una nos sentábamos a apuntar qué habíamos visto, qué le costaba a cada alumno y qué preparar para la siguiente - y con más de un puñado de alumnos, seguirles el ritmo a todos era imposible. Probamos hojas de cálculo, notas, audios... nada aguantaba. Así que construimos lo que nos hacía falta a nosotros.

De ahí salió una convicción que no negociamos: la memoria de cada alumno y el criterio pedagógico son el corazón del producto. A los profes que usáis LinguFolio os escuchamos para afinar - qué falta, qué sobra, qué no se entiende, de la visión y el rumbo nos encargamos nosotros.